Utilizar las nuevas tecnologías para paliar la desigualdad

14781724361515

El desarrollo tecnológico está cambiando el mundo a una velocidad de vértigo en áreas clave como el empleo, la salud y la educación. En este marco, las nuevas tecnologías presentan un doble filo ya que, por un lado, pueden generar desigualdad en ciertos ámbitos, como en el laboral, donde pueden destruir puestos de trabajo. Pero la sociedad debe aprovechar el potencial mayor de su vertiente positiva ya que, al mismo tiempo, el buen uso y la universalización de las nuevas tecnologías son fuente de igualitarismo y, por esta razón, constituyen un acelerador esencial para paliar la desigualdad en el mundo.

Esta es una de las principales conclusiones de la XXVI publicación del Future Trends Forum (FTF) “Tecnología y Desigualdad: un mundo más justo y próspero”, que se ha presentado en Madrid. Este informe analiza cómo la tecnología puede formar parte del problema pero, sobre todo, es parte importante de la solución, en cuanto puede contribuir a ofrecer acceso universal a servicios básicos y, a ello se une, el gran poder que otorga a los individuos. Explotar sus ventajas repercutiría en una mejora general de la sociedad, apunta el informe.

Ante este panorama, el FTF realiza una serie de propuestas esenciales para que la tecnología sirva para combtir la desigualdad en el mundo, entre las que destacan: reconocer Internet como un derecho humano, utilizar mentores digitales basados en inteligencia artificial, crear una reválida digital para niños, introducir la financiación por crowdfunding al entorno educativo, utilizar Open Data en el terreno de la salud o crear un Banco digital de propiedad intelectual.

Y es que según defiende el informe en la educación, por ejemplo, las nuevas tecnologías pueden ser un contribuidor positivo neto a la hora de hacerla más accesible, reducir sus costes y permitir su acceso desde cualquier lugar posibilitando, así, una formación que favorezca la empleabilidad y que mejore la adaptación profesional de los individuos a un mundo en constante cambio.

En el terreno de la salud, la tecnología está ayudando, asimismo, a reducir la brecha entre las personas que tienen acceso a los servicios sanitarios y las que sufren graves consecuencias por no poder acceder a dichos servicios; por tanto, “contribuye a mermar la desigualdad que ello provoca”, según apuntan desde la organización. Nuevas herramientas, como la telemedicina, el Internet de las cosas a través de los wearables, el big data, el blockchain aplicado a los historiales médicos y otras nuevas tendencias de logística están cambiando la relación de los pacientes con los servicios de salud al ampliar las soluciones que pueden tener a su disposición, especialmente, en el terreno de la prevención.

En lo que respecta al empleo, las organizaciones empresariales, principales generadoras de puestos de trabajo, tendrán que afrontar una adaptación a la transformación tecnológica y digital para poder sobrevivir en el corto plazo. Entre las recomendaciones que emanan del informe figuran algunos cambios que deberían adoptar, como implantar estructuras horizontales, horarios flexibles y abrirse a experimentar con la economía informal.

En este ámbito, los emprendedores se revelan como una fuente de innovación adaptada a la tecnología, por lo tanto, son un agente de prosperidad que hay que reconocer y formar como líder para el cambio.

Por último, el informe señala que los poderes públicos deben apoyar el desarrollo tecnológico del pías potenciando la aceleración digital y la adopción y acceso a las nuevas tecnologías por parte de los ciudadanos e instituciones.

Autor entrada: Administrador

Deja un comentario